Somos como zombies, siempre viendo hacia abajo, siempre con el celular

¿Estamos dopados o vivos? En esta era de la comunicación, minuto a minuto circulan en el celular miles de memes, videos y estudios supuestamente científicos que nos invitan a sonreír, a seguir adelante, a vencer los obstáculos, a decirle sí a la vida, a la abundancia, al amor y a la salud.

Sin embargo, cuando caminamos por las calles y vemos a nuestro alrededor, la realidad no refleja esa visión de alegría y prosperidad.

¿Nos estamos comunicando o somos estaciones de repetición?

Largas filas de personas que quieren llegar pronto a sus casas y tienen frío se amotinan en las paradas de camiones. Los supuestamente más afortunados que tienen coche viajan calientitos pero van furiosos recibiendo insultos, temiendo ser asaltados. Todos lucen cansados, absortos frente a las pequeñas pantallas de sus celulares que reducen su campo de visión a aproximadamente 3 centímetros.

Con la ilusión de recibir un mensaje alentador y a la posibilidad de que Dios sí los bendiga, la cadena de abundancia se manifieste, los sabios consejos de salud sí les sanen, la campaña por una nueva era de política bondadosa sí repare los baches del camino y la vida de la sociedad. Todos esperando que los deseos que se archivan en “la nube” o en la memoria del dispositivo surtan efecto.

Pocos parecen verse a los ojos, pocos parecen ver más allá de las pequeñas pantallitas, pocos parecen tocarse o extender las caricias que reciben vía Internet.

Millones de mensajes circulan a nuestro alrededor. Se estampan contra nuestras pupilas y rebotan contra nuestra piel, contra las banquetas, los postes y el cielo. Pero pocos, muy pocos, a veces quizá ninguno, penetra a nuestros corazones que parecen haberse congelado en lo que me atrevo a llamar el nuevo glaciar. El optimismo baila y flota semejante al incesante parloteo de la voz de una madre repitiendo “haz la tarea” .

¿Pero cuantos hacen la tarea? ¡Todos la reenvían! Pero con los ojos cerrados, sin mirarse a sí mismos o al de al lado, sin oír al lamento de la tierra que se calienta porque quiere comunicarnos que en el fondo está helada.

¡Apaga tu celular y escucha!

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2 Comentarios
  1. Siempre tan inspirada Odette Lomelí regalando un mensaje de reflexión . Casualmente anoche soñé que estaba en una comida de mujeres había varias mesas unidas y veían que dos personas una frente a otra estaban chateando con el celular sobre sus muslos y la cabeza hacia abajo y yo iba a tomarles una foto desde arriba que les sorprendería y se darían cuenta que estaban pero no estaban! Gracias Odette.

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